Electromarket_378 INFORME DEL SECTOR 2025-2026

9 de España, el PIB creció un 0,6 % en el primer trimestre, dos décimas menos que en el último trimestre de 2025. Esta ligera desaceleración respondió, principalmente, a la pérdida de dinamismo de la demanda interna, especialmente del consumo privado y de la inversión. El sector exterior volvió a contribuir positivamente al crecimiento. Para el conjunto del ejercicio, el Banco de España mantiene su previsión de crecimiento del 2,3 % para 2026, sin cambios respecto a marzo. Como advierte el organismo,“la ausencia de revisiones enmascara cambios en los determinantes de este crecimiento por el efecto de distintos factores que se compensan entre sí”. La guerra en Oriente Próximo, el encarecimiento de las materias primas energéticas y un crecimiento más débil en la zona euro configuran un escenario de elevada incertidumbre que condiciona la evolución de la actividad económica. El consumo privado avanza a un ritmo positivo, aunque más moderado. Las previsiones apuntan a un crecimiento del 2,6 %, inferior al 3,4 % registrado en 2025, reflejo de una mayor prudencia por parte de los hogares en sus decisiones de gasto. La inversión también pierde intensidad, al tiempo que las exportaciones acusan la desaceleración de los mercados exteriores. El mercado laboral es uno de los principales pilares de la economía, si bien empieza a mostrar un crecimiento menos intenso. Como destaca el Banco de España, “la resiliencia del mercado laboral, el dinamismo de la actividad y los flujos migratorios sostendrían un ritmo de creación de empleo robusto”, aunque en una senda de moderación. El empleo aumentará un 2,2 % en 2026 y la tasa de paro descenderá hasta el 10 %, frente al 10,5 % de 2025, favorecida por el dinamismo de la actividad y el incremento de la población activa derivado de los flujos migratorios. La principal diferencia respecto al escenario de hace un año reside en la inflación. El Banco de España ha revisado al alza sus previsiones y estima que el IPC armonizado alcanzará una media del 3,6 % en 2026, frente al 2,7 % registrado en 2025. Como recoge el informe, “el aumento de la inflación previsto para 2026 se debe principalmente a la revisión al alza de los supuestos relativos a los precios de la energía”, consecuencia del conflicto en Oriente Próximo. Esta situación ha llevado al Banco Central Europeo a endurecer de nuevo su política monetaria mediante una subida de los tipos de interés oficiales, lo que previsiblemente dará lugar a unas condiciones de financiación menos favorables para el consumo y la inversión. Aun así, la economía española presenta un comportamiento más favorable que el de la mayor parte de las economías europeas. Eso sí, encara la segunda mitad de 2026 en un entorno de elevada incertidumbre internacional. La fortaleza del empleo y el crecimiento económico sostienen la actividad, pero el encarecimiento de la energía, la persistencia de la inflación y una mayor cautela por parte de los consumidores apuntan a un ritmo de expansión más moderado que el registrado en los últimos ejercicios. SOLO CUATRO GRANDES SUBSECTORES CERRARON 2025 CON CRECIMIENTO: BLANCA, PAE, AIRE Y TELECOMUNICACIONES

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