Cuando hablamos de salud ambiental solemos pensar en la calidad del aire de las ciudades, en el tráfico o en la contaminación industrial. Sin embargo, buena parte de nuestra exposición diaria se produce puertas adentro. Según recoge el Plan Estratégico de Salud y Medioambiente del Ministerio de Sanidad, la población ...
Cuando hablamos de salud ambiental solemos pensar en la calidad del aire de las ciudades, en el tráfico o en la contaminación industrial. Sin embargo, buena parte de nuestra exposición diaria se produce puertas adentro. Según recoge el Plan Estratégico de Salud y Medioambiente del Ministerio de Sanidad, la población urbana pasa en torno al 80-90 % de su tiempo dentro de edificios. Un dato especialmente relevante si tenemos en cuenta que la calidad del ambiente interior depende de factores como la ventilación, la humedad o la presencia de contaminantes físicos, químicos y biológicos. Los contaminantes más habituales en los ambientes interiores son también los más cotidianos: humedad y moho, partículas en suspensión procedentes de la cocina o de la actividad diaria, ácaros acumulados en textiles y compuestos químicos presentes en productos de limpieza, mobiliario o materiales de construcción.
Con motivo del Día Mundial de la Salud Ambiental, que se celebra el 26 de septiembre, Beko comparte cinco claves para cuidar el entorno del hogar y hacerlo más saludable sin renunciar al confort.
1. Ventilar bien no significa ventilar mucho tiempo
La ventilación es una de las principales formas de renovar el aire interior. Abrir las ventanas de par en par durante unos minutos al día, preferiblemente generando corriente cruzada entre estancias, permite renovar el aire y evitar pérdidas innecesarias de energía. Conviene ventilar especialmente después de cocinar, ducharse o utilizar productos de limpieza, momentos en los que pueden concentrarse partículas y compuestos volátiles.
2. La humedad, el factor invisible que más condiciona el ambiente
Mantener la humedad relativa de la vivienda en niveles equilibrados ayuda a evitar la aparición de moho y la proliferación de ácaros. La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) recomienda mantenerla por debajo del 60 % para ayudar a controlar su presencia. Hábitos como secar la ropa dentro de casa sin una ventilación adecuada pueden incrementar la humedad interior, al igual que un extractor de cocina en mal estado o pequeñas filtraciones sin resolver.
3. Más eficacia no significa más detergente
El uso excesivo de detergentes, suavizantes y productos de limpieza no mejora necesariamente los resultados. Ajustar la dosis a las recomendaciones del fabricante, la carga y el grado de suciedad, así como elegir correctamente el programa de lavado, permite hacer un uso más eficiente del electrodoméstico y de los productos de lavado.
4. El dormitorio, el punto ciego: textiles y ácaros
Colchones, almohadas, ropa de cama y cortinas son el hábitat preferido de los ácaros del polvo doméstico, una de las causas más frecuentes de alergia respiratoria según la SEAIC. Entre sus recomendaciones se encuentra lavar semanalmente sábanas y mantas en agua caliente y mantener la humedad relativa por debajo del 60 %. Seleccionar el programa y la temperatura adecuados según el tipo de tejido permite combinar una correcta higiene de la ropa de cama con su cuidado.
5. La eficiencia energética también es salud ambiental
La eficiencia energética también forma parte del enfoque hacia unos espacios interiores más saludables y sostenibles. De hecho, la Guía Técnico-Sanitaria de Calidad de Ambientes Interiores del Ministerio de Sanidad señala la necesidad de avanzar hacia edificios saludables y, al mismo tiempo, energéticamente eficientes. Aprovechar los programas Eco, utilizar cargas completas, lavar a temperaturas más bajas y mantener los electrodomésticos en buen estado son hábitos que ayudan a reducir el consumo energético asociado a las tareas domésticas.
La tecnología y la conectividad permiten ir un paso más allá. EnergySpin de Beko utiliza movimientos específicos del tambor para conseguir buenos resultados de lavado con menos calor, reduciendo hasta un 35 % el consumo energético en determinados programas de uso habitual. Por su parte, HomeWhiz permite controlar y gestionar determinadas funciones de los electrodomésticos Beko compatibles desde el móvil, facilitando un uso más informado y adaptado a las necesidades de cada hogar.
"La salud ambiental no se juega solo en las grandes decisiones: empieza en el espacio donde pasamos la mayor parte del día. Conocer mejor nuestros electrodomésticos y las tecnologías que ya incorporan nos permite cuidar el entorno de casa y, al mismo tiempo, reducir el impacto que generamos fuera de ella", explica Manuel Royo, director de marketing de Beko en España.