Cómo ha cambiado el smart home la forma de proteger el hogar en vacaciones

EZVIZ identifica cinco situaciones cotidianas en vacaciones y explica cómo la tecnología puede ayudar a mejorar la seguridad del hogar desde cualquier lugar.

08/07/2026

El verano es uno de los periodos de mayor preocupación para quienes dejan su vivienda vacía durante las vacaciones. Según datos del Observatorio Securitas Direct "La Seguridad en Hogares y Negocios" 2025: el 54,5% de los encuestados percibe el verano como la época del año con más riesgo de sufrir ...

El verano es uno de los periodos de mayor preocupación para quienes dejan su vivienda vacía durante las vacaciones. Según datos del Observatorio Securitas Direct "La Seguridad en Hogares y Negocios" 2025: el 54,5% de los encuestados percibe el verano como la época del año con más riesgo de sufrir robos y ocupaciones en los hogares. Sin embargo, la forma de proteger una vivienda también ha cambiado. Si hace unos años preparar la casa para las vacaciones consistía en bajar las persianas, pedir a un vecino que recogiera el correo o comprobar varias veces que la puerta estuviera bien cerrada, hoy el hogar inteligente permite gestionar quién llama a la puerta, comprobar desde el móvil que todo está en orden o recibir alertas realmente útiles, incluso estando a cientos de kilómetros. En este sentido, EZVIZ repasa a continuación estas cinco situaciones cotidianas de las vacaciones y cómo resolverlas de forma sencilla, sin renunciar a desconectar.

1. Cuando llaman a casa… ya no hace falta que estés allí
Estás disfrutando de un día de playa y el repartidor llama al timbre. O quizá es un familiar que va a regar las plantas, alimentar al gato o recoger un documento importante. Hasta hace poco, la única alternativa era dejar una copia de las llaves a alguna persona cercana o confiar en que alguien estuviera disponible. Hoy, los videoporteros, las mirillas digitales y las cerraduras inteligentes permiten gestionar el acceso al hogar desde cualquier lugar. Es posible ver quién está en la puerta, hablar con esa persona desde el móvil o crear accesos temporales para familiares, vecinos o personas de confianza, sin necesidad de entregar una llave física. El hogar deja de depender de nuestra presencia y sigue funcionando con normalidad, aunque estemos a cientos de kilómetros.

2. La tranquilidad ya no depende de llamar al vecino
A veces cuando estamos de viaje vemos en las noticias que una fuerte tormenta ha pasado por nuestra ciudad o, simplemente, nos asalta la duda de si dejamos una ventana abierta antes de salir. Hace unos años, la única opción era llamar a un vecino para pedirle el favor de acercarse a comprobar que todo estaba bien. Sin embargo, hoy esa tranquilidad puede gestionarse de otra manera. Gracias a las cámaras de videovigilancia, basta con abrir la aplicación desde el móvil para ver en tiempo real qué ocurre en el interior o el exterior de la vivienda. Una forma sencilla de resolver cualquier duda al instante, sin depender de terceros y con la tranquilidad de comprobar por uno mismo que todo sigue como debería.

3. No todas las alertas son igual de importantes
Uno de los grandes avances del hogar inteligente no está únicamente en recibir notificaciones, sino en recibir las que realmente importan. Las cámaras con funciones de inteligencia artificial son capaces de distinguir la presencia de una persona de otros movimientos habituales, como una mascota, las ramas de un árbol agitadas por el viento o los cambios de luz. De esta forma, el usuario recibe avisos mucho más relevantes y puede reaccionar con rapidez cuando realmente existe una situación que requiere su atención, evitando la fatiga de las falsas alarmas.

4. La seguridad también consiste en evitar incidencias domésticas
Cuando pensamos en proteger una vivienda vacía solemos asociar la seguridad a posibles intrusiones. Sin embargo, durante las vacaciones también pueden surgir pequeñas incidencias domésticas que generan preocupación o simplemente la necesidad de comprobar que todo sigue exactamente como lo dejamos antes de salir. Por eso, desconectar los aparatos que no se van a utilizar o cerrar la llave de paso del agua si la ausencia será prolongada. A estas medidas se suma ahora la posibilidad de acceder al hogar en remoto mediante cámaras inteligentes, que permiten realizar una comprobación visual en cualquier momento y reaccionar con rapidez si detectamos cualquier situación fuera de lo habitual.

5. La diferencia está en que todo funcione como un mismo ecosistema
El concepto de hogar inteligente ya no consiste en acumular dispositivos independientes, sino en conseguir que todos trabajen de forma coordinada. Si una cámara detecta movimiento en el jardín durante la noche, automáticamente puede activar un foco para iluminar la zona, enviar una notificación al propietario y permitir acceder a las imágenes en directo desde la misma aplicación. Si, además, la vivienda incorpora una mirilla digital, un videoportero o una cerradura inteligente integrados en el mismo ecosistema, el usuario dispone de una visión completa de lo que ocurre y puede tomar decisiones al instante desde cualquier lugar.


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