Instalar un videoportero junto a la entrada de una vivienda se ha convertido en una solución cada vez más habitual, ya que permite ver quién se encuentra al otro lado y comunicarse con esa persona antes de abrir. Sin embargo, cuando los residentes regresan a casa, normalmente necesitan utilizar una ...
Instalar un videoportero junto a la entrada de una vivienda se ha convertido en una solución cada vez más habitual, ya que permite ver quién se encuentra al otro lado y comunicarse con esa persona antes de abrir. Sin embargo, cuando los residentes regresan a casa, normalmente necesitan utilizar una llave, un código o un mando a distancia para entrar. Smart Face elimina esa necesidad gracias a su sistema de reconocimiento facial, evitando depender de elementos que pueden olvidarse o perderse. El reconocimiento facial permite el acceso a los residentes y también, si así se desea, a familiares, amigos o vecinos autorizados. Basta con registrar el rostro una sola vez para que el sistema pueda reconocerlo automáticamente.
Gracias a un sistema de escaneo facial 3D con doble lente, la identificación es fiable y segura, evitando intentos de suplantación mediante fotografías. Es posible registrar hasta diez usuarios diferentes.
Así, cuando los más pequeños regresan solos del colegio, no necesitan llevar llaves ni recordar códigos de acceso. Del mismo modo, cualquier residente puede acceder a la vivienda simplemente situándose frente a la unidad exterior. Esta solución también permite mantener la puerta o el portón siempre cerrados para reforzar la seguridad del hogar, ya que la apertura se realiza automáticamente tras la identificación del usuario autorizado. Además, la tecnología de reconocimiento facial basada en el análisis biométrico del rostro sigue funcionando incluso cuando el usuario cambia de peinado o utiliza gafas de sol.
Control y acceso desde cualquier lugar
En el interior de la vivienda, la pantalla de 7 pulgadas permite visualizar en alta definición a las personas que se encuentran frente a la entrada y comunicarse con ellas antes de conceder el acceso. El videoportero también se conecta de forma inalámbrica a la aplicación Thomson Home a través de la red doméstica. Desde ella, los usuarios pueden ver en tiempo real quién se encuentra frente a la puerta desde su smartphone, tanto si están en casa como si se encuentran fuera. Esta funcionalidad resulta especialmente útil para gestionar entregas cuando no hay nadie en la vivienda. Basta con abrir el acceso de forma remota y solicitar al repartidor que deje el paquete en una zona protegida de la propiedad.
Además, Smart Face también actúa como cámara de vigilancia, permitiendo comprobar en cualquier momento lo que ocurre frente a la entrada de la vivienda y recibir notificaciones cuando se detecta movimiento dentro de su campo de visión. Asimismo, es posible capturar fotografías o grabar vídeos directamente desde la aplicación. La cámara incorpora visión nocturna y el reconocimiento facial mantiene toda su eficacia incluso en condiciones de oscuridad total.