7 La innovación está transformando la forma de cocinar y, con ella, uno de los segmentos con mayor peso dentro del equipamiento de la cocina. Hornos, placas y sistemas de extracción evolucionan hacia soluciones más precisas, automatizadas y fáciles de utilizar, en las que la tecnología busca acompañar al usuario durante todo el proceso de preparación. La inducción flexible, los sensores, la conectividad o la inteligencia artificial amplían las posibilidades de unos electrodomésticos que ya no solo ejecutan las órdenes que reciben, sino que comienzan a interpretar determinadas situaciones y adaptar su funcionamiento. Al mismo tiempo, esta evolución tecnológica coincide con una transformación del propio espacio de cocina. Su creciente apertura hacia el salón, la búsqueda de ambientes más despejados y la necesidad de aprovechar mejor los metros disponibles están impulsando electrodomésticos más integrados, multifuncionales y discretos. Placas que incorporan la extracción, hornos que reúnen diferentes técnicas de cocción o superficies que adaptan sus zonas al tamaño de los recipientes muestran cómo prestaciones y diseño avanzan cada vez más unidos. La evolución de la cocción se produce, por tanto, en varios frentes simultáneos: más precisión, más automatización, mayor integración y una tecnología que intenta simplificar, en lugar de complicar, la experiencia de cocinar. Pero el verdadero cambio se está produciendo en las prestaciones, con sensores que controlan la temperatura, placas que se adaptan al recipiente, hornos capaces de interpretar recetas o reconocer alimentos y sistemas que coordinan automáticamente cocción y extracción anticipan una cocina más precisa, asistida y sencilla de utilizar. En este contexto, el mercado está acompañando esta transformación. Según los últimos datos de consultoras, el mercado español de línea blanca alcanzó una facturación de 2.155 millones de euros en 2025, frente a los 1.997 millones registrados un año antes, de tal manera que el crecimiento se sitúa alrededor del 7,9 %. La evolución resulta especialmente significativa después de varios ejercicios irregulares, puesto que el mercado había facturado 2.061 millones de euros en 2022, para retroceder hasta los 1.959 millones en 2023 y recuperarse ligeramente en 2024. También las unidades muestran un cambio de tendencia. En 2025 se comercializaron 8,604 millones de electrodomésticos de línea blanca, frente a los 8,075 millones de 2024, lo que supone un incremento aproximado del 6,6 %. Con estas cifras, el mercado supera así los 8,491 millones de unidades de 2022 y consolida la recuperación iniciada después del descenso hasta 7,858 millones registrado en 2023. Asimismo, las familias vinculadas directamente con la cocción participan de esta evolución. Durante 2025, los hornos crecieron un 7 % en unidades, mientras que cocinas, encimeras y campanas avanzaron un 5 % cada una. En valor, los hornos aumentaron un 5 %; las cocinas, un 4 %; las campanas, un 3 %, y las encimeras, un 1 %. La recuperación de las ventas presenta, sin embargo, otra lectura interesante. Todas las categorías de cocción analizadas redujeron su precio medio durante 2025. Así, las cocinas pasaron de 374 a 370 euros (-1 %); los hornos, de 351 a 344 euros (-2 %), y las campanas, de 220 a 216 euros (-2 %). Mientras que la mayor caída corresponde a las encimeras, cuyo precio medio descendió de 301 a 286 euros, es decir, un 5 % menos. El hecho de que las unidades aumenten por encima del valor en las cuatro categorías refleja un mercado muy competitivo, donde la recuperación del volumen convive con la presión sobre los precios. También permite observar cómo prestaciones que inicialmente podían concentrarse en las gamas superiores van extendiéndose progresivamente hacia segmentos más amplios. La inducción gana en flexibilidad Una de las transformaciones más visibles la encontramos en las placas de inducción. La evolución tecnológica en este ámbito intenta superar, progresivamente, una de las limitaciones tradicionales de las superficies de cocción como es la de tener que colocar cada recipiente sobre una zona perfectamente delimitada. En este sentido, las denominadas zonas flexibles permiten combinar diferentes inductores para crear superficies de cocción mayores y adaptarlas a recipientes de distintas dimensiones. Siemens, por ejemplo, dispone de placas flexInducción que reconocen automáticamente el tamaño y la forma de ollas y sartenes y permiten unir zonas cuando se necesita una superficie mayor. Algunos sistemas pueden incluso conservar determinados ajustes cuando el recipiente cambia de posición. Y aunque el cambio parece insignificante, esta mayor flexibilidad permite aprovechar mejor la superficie disponible y cocinar con recipientes de diferentes tamaños y formas. El resultado es una utilización más versátil de la placa, especialmente útil cuando se emplean varios recipientes simultáneamente o piezas de mayor tamaño, como planchas, fuentes o cazuelas. Otra de las grandes líneas de evolución de las placas de inducción está relacionada con el control de la temperatura. Tradicionalmente, MERCADO ESPAÑOL DE LÍNEA BLANCA MILLONES DE EUROS MILES DE UNIDADES Fuente: Consultoras. Elaboración: Electromarket. 2025 2024 2023 2022 2.061 1.959 1.997 2.155 2025 2024 2023 2022 8.604 8.491 7.858 8.075
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