BSH Electrodomésticos celebró ayer en su fábrica de Montañana (Zaragoza) la producción de su placa de inducción número 25 millones. Este hito pone de relieve la trayectoria de una tecnología que la compañía lanzó al mercado en 1990 y que continúa evolucionando y ampliando su presencia internacional. El acto contó con ...
BSH Electrodomésticos celebró ayer en su fábrica de Montañana (Zaragoza) la producción de su placa de inducción número 25 millones. Este hito pone de relieve la trayectoria de una tecnología que la compañía lanzó al mercado en 1990 y que continúa evolucionando y ampliando su presencia internacional. El acto contó con la presencia de Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón; y Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza, junto a otros representantes institucionales. Por parte de la compañía, participaron Lars Schubert, COO y miembro del Board of Management del Grupo BSH; Fernando Gil, director general de BSH Electrodomésticos España; Ignacio Arruga, director de la fábrica de Montañana, y Alfonso Lorente, responsable global de operaciones de placas de inducción.
Durante su intervención, Jorge Azcón, presidente del Gobierno de Aragón, explicó que "BSH es un ejemplo del potencial industrial de Aragón y de nuestra capacidad para desarrollar tecnología, generar empleo y competir a escala global. La colaboración entre la Universidad de Zaragoza y la compañía desde hace más de cuatro décadas permite impulsar una innovación que hoy está presente en millones de hogares de todo el mundo. Alcanzar los 25 millones de placas de inducción fabricadas es un motivo de orgullo para Aragón y un reconocimiento al talento, al trabajo y al compromiso de todas las personas que han contribuido a este hito". Por su parte, Lars Schubert, COO y Miembro del Board of Management del Grupo BSH, destacó el valor del trabajo en equipo y el compromiso de la compañía con la industria española: "Alcanzar los 25 millones de placas de inducción es fruto de décadas de trabajo, conocimiento e innovación, y de la confianza de nuestros clientes. Desde Zaragoza hemos desarrollado y fabricado una tecnología que hoy llega a hogares de más de 137 países. Montañana demuestra que la industria española puede combinar capacidad, innovación y calidad para competir a escala global. Detrás de este hito están, sobre todo, las personas que lo han hecho posible y nuestro compromiso de seguir creando soluciones que respondan a las necesidades de los consumidores".

Montañana, un centro clave para la inducción de BSH
La fábrica de Montañana es hoy una de las mayores plantas del mundo de placas de inducción integradas y el centro de competencia global de BSH para esta tecnología. En sus instalaciones trabajan 1.500 personas y se producen alrededor de 1,8 millones de placas al año, cerca de 10.000 al día. Su flexibilidad permite fabricar más de 600 modelos distintos. La línea de producción combina procesos robotizados y estaciones automatizadas con personal altamente cualificado. En ella se fabrican aparatos de distintos tamaños, marcas, distribuciones de zonas de cocción y acabados. Para ello, se manejan hasta 15.000 componentes diferentes. Una parte se fabrica en la propia planta y el resto procede de hasta 24 países.
Más de 100 robots garantizan la precisión del montaje y eliminan tareas ergonómicamente exigentes, mientras que los vehículos autónomos (AMR) suministran componentes y materiales. Antes de salir de la fábrica, cada placa se somete a una prueba de calidad individual en la misma línea de montaje.
Cuatro décadas de historia e innovación
La historia de la inducción de BSH comenzó en Zaragoza, fruto de la colaboración entre investigadores de la compañía y de la Universidad de Zaragoza. En 1981, ambas instituciones unieron esfuerzos para llevar a las cocinas una tecnología que hasta entonces se utilizaba principalmente en la industria. Aquel trabajo sentó las bases de una innovación que, desde la llegada de la primera placa al mercado en 1990, ha evolucionado hasta convertirse en una solución presente en millones de hogares.
Desde entonces, la tecnología ha avanzado para ofrecer nuevas posibilidades de cocción y adaptarse a las necesidades de quienes cocinan. Su desarrollo ha dado lugar a más de 40 tesis doctorales y a más de 260 trabajos de grado y máster. La innovación continúa en Montañana y, desde hace unos años, ya se fabrican placas con extractor integrado y con acabado cristal negro mate.
En este sentido, Alfonso Lorente, responsable global de operaciones de placas de inducción de BSH, pone en valor esta evolución: "La inducción ha cambiado la forma de entender la cocina. Ya no se trata solo de mejorar la experiencia al cocinar, sino de integrar la tecnología en el día a día y en el diseño de cada hogar. Desde Montañana trabajamos para que ese avance llegue a los hogares de todo el mundo, combinando innovación, calidad y capacidad de fabricación. Nuestro objetivo es seguir desarrollando soluciones que respondan a las nuevas formas de vivir y entender la cocina".

BSH, referente del sector en España
En España, BSH es líder del mercado de grandes electrodomésticos. Uno de cada tres electrodomésticos vendidos en el país es de una marca BSH y calculan que más de 35 millones de aparatos de la compañía están instalados en hogares españoles. Cada año, BSH fabrica en España en torno a 3 millones de electrodomésticos de distintas categorías y es prácticamente el único gran fabricante del sector con producción, desarrollo e innovación en el país.
En 2025, el grupo BSH cerró el año con una facturación de 15.000 millones de euros e invirtió 847 millones en I+D, el 5,6% de su facturación, por encima de la media del sector. En España, la facturación alcanzó los 1.647 millones de euros, un 3,4% más que el año anterior. Sus centros de I+D+i cuentan con unos 300 investigadores, y en 2025 se registraron más de 50 patentes nuevas.