Recuperar un bosque significa mucho más que plantar árboles. Significa devolver vida al territorio, contribuir a proteger su biodiversidad y, cuando la acción se plantea desde una perspectiva social, crear también oportunidades para las personas que viven en él. Con esta visión, Eurofred Group ha impulsado dos proyectos de reforestación ...
Recuperar un bosque significa mucho más que plantar árboles. Significa devolver vida al territorio, contribuir a proteger su biodiversidad y, cuando la acción se plantea desde una perspectiva social, crear también oportunidades para las personas que viven en él. Con esta visión, Eurofred Group ha impulsado dos proyectos de reforestación en Oia (Pontevedra) y Saint-Méry (Francia), que suman 7.270 nuevos árboles y 6,83 hectáreas de superficie forestal. Las iniciativas forman parte del compromiso del Grupo por actuar sobre su huella ambiental y vincular la sostenibilidad a un impacto tangible en las comunidades. Además, los proyectos incorporan una dimensión social mediante la generación de oportunidades de empleo para más de una decena de personas en riesgo de exclusión, vinculándolas a las labores de reforestación.
La actuación cobra especial significado en lugares como Oia, un municipio gallego donde el bosque forma parte inseparable del paisaje y de la vida de sus habitantes. En agosto de 2025, un incendio forestal en la parroquia de Mougás afectó aproximadamente a 60 hectáreas y obligó a evacuar preventivamente un camping por su proximidad a las llamas. Más recientemente, en octubre de 2026, otro incendio afectó a unas 10 hectáreas en Loureza. Es en este entorno donde Eurofred Group impulsa la plantación de 2.640 pinos (Pinus pinaster) en 2,2 hectáreas de terreno. La actuación de Oia tiene un potencial estimado de compensación atribuible a las compañías consideradas de aproximadamente 896 toneladas de CO₂ equivalente durante 45 años.
La iniciativa de Oia da continuidad a la desarrollada anteriormente en Saint-Méry, una pequeña localidad rural de Seine-et-Marne, en la región francesa de Île-de-France. Con poco más de 330 habitantes y una superficie próxima a los 10 km², se trata de un territorio donde el medio natural mantiene una presencia muy cercana en el día a día de la comunidad. En Saint-Méry, el Grupo ha destinado 4,63 hectáreas a la plantación de 4.630 árboles, apostando además por la diversidad forestal. La plantación cuenta con un potencial estimado de aproximadamente 711 toneladas de CO₂ a lo largo de 30 años.
Bosques que también generan oportunidades
Detrás de las cifras hay una dimensión que Eurofred Group quiere situar en primer plano: las personas. La recuperación de estos espacios naturales se concibe también como una oportunidad para favorecer la inclusión sociolaboral, haciendo que la transición hacia un modelo más sostenible pueda generar valor allí donde se desarrolla.
"Ambos proyectos de reforestación en España y Francia forman parte de nuestro plan de descarbonización para recuperar bosques y además crear oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad. Queremos proteger los ecosistemas y contribuir a reducir las desigualdades en los territorios donde operamos. Así avanzamos hacia una transición más justa", señala Virginia Botey, directora de Comunicación y Sostenibilidad de Eurofred Group.