Barcelona tiene una nueva dirección para los amantes del diseño. Smeg suma una nueva parada a ese recorrido con su primera flagship en España. Ubicada en Passeig de Gràcia, 127, la tienda de la firma italiana propone descubrir el diseño desde una perspectiva diferente: la de esos objetos cotidianos que, ...
Barcelona tiene una nueva dirección para los amantes del diseño. Smeg suma una nueva parada a ese recorrido con su primera flagship en España. Ubicada en Passeig de Gràcia, 127, la tienda de la firma italiana propone descubrir el diseño desde una perspectiva diferente: la de esos objetos cotidianos que, además de cumplir una función, también cuentan algo de quienes los eligen. Porque una tostadora de color pastel sobre la encimera, una cafetera de líneas retro o un frigorífico de estética inconfundible pueden convertirse en protagonistas de una cocina y reflejar una manera personal de entender el hogar.
Por eso, recorrer Smeg Store Barcelona es adentrarse en un universo donde diseño, color y tecnología conviven de forma natural. Desde sus icónicos frigoríficos FAB hasta sus colecciones de pequeños electrodomésticos y soluciones para la cocina contemporánea, el espacio permite descubrir cómo la firma italiana ha conseguido transformar objetos funcionales en piezas con personalidad propia. El recorrido también acerca al visitante a una de las facetas más creativas de Smeg: sus colaboraciones con marcas como Dolce & Gabbana y Porsche, que llevan su lenguaje estético a nuevas interpretaciones y ediciones especiales. Pero la experiencia va más allá de la exposición. La flagship cuenta con una cocina activa concebida para acoger talleres, showcookings y encuentros gastronómicos, además de espacios de reunión que refuerzan su vocación de convertirse en un punto de encuentro para consumidores, profesionales del diseño y amantes de la gastronomía.
Con esta primera flagship en España, Smeg traslada al espacio físico una filosofía que lleva décadas defendiendo: el diseño no tiene por qué reservarse para los grandes iconos del mobiliario o la arquitectura. También puede encontrarse en los pequeños gestos cotidianos, desde preparar un café hasta elegir el color de un frigorífico.