4 claves para reducir la presencia de virus en el aire de casa

Con el regreso a las aulas, las oficinas y el aumento del tiempo en espacios cerrados, ventilar, filtrar el aire y mantener correctamente los equipos de climatización cobra especial importancia.

22/09/2026

La vuelta al cole, el regreso a las oficinas y las primeras señales del otoño llegan acompañados de un ligero repunte de las infecciones respiratorias en España. Según la última actualización del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA) del Instituto de Salud Carlos III, la tasa nacional se ...

La vuelta al cole, el regreso a las oficinas y las primeras señales del otoño llegan acompañados de un ligero repunte de las infecciones respiratorias en España. Según la última actualización del Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA) del Instituto de Salud Carlos III, la tasa nacional se sitúa en 264,3 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 240 de la semana anterior. Septiembre supone además la vuelta a una rutina en la que pasamos más horas en colegios, oficinas y viviendas cerradas, precisamente en un momento en el que comienzan a circular con mayor frecuencia distintos virus respiratorios.

Ante este escenario, Haier HVAC Solutions recuerda que la climatización puede ir mucho más allá de regular la temperatura. Una correcta ventilación, la limpieza de los equipos y el uso de tecnologías de filtración y purificación pueden contribuir a mantener el aire interior más limpio y a reducir la presencia y acumulación de partículas y microorganismos en espacios cerrados. Y ofrece una serie de consejos sobre cómo cuidar el aire de casa en la vuelta a la rutina

1. Renovar el aire varias veces al día
Aunque el aire acondicionado esté encendido, ventilar sigue siendo fundamental. Abrir las ventanas durante unos minutos, especialmente por la mañana, durante las horas de estudio o al regresar del colegio y el trabajo, ayuda a renovar el ambiente y reducir la concentración de CO₂, aerosoles, olores y partículas acumuladas. No es necesario mantener las ventanas abiertas durante largos periodos: una ventilación breve y eficaz puede ser suficiente antes de volver a climatizar la estancia.

2. Filtrar y purificar el aire que circula por casa

Además de ventilar, filtrar el aire que recircula dentro de la vivienda puede ayudar a reducir la presencia de partículas, alérgenos y microorganismos en suspensión, algo especialmente relevante en una época en la que aumentan los contactos y las infecciones respiratorias. Muchos equipos de climatización incorporan ya sistemas específicos para este fin. En el caso de Haier, algunos modelos incluyen filtros antibacterianos, sistemas de filtración IFD o tecnologías UVC, que actúan sobre el aire que atraviesa la unidad y ayudan a mantenerlo más limpio. Estas soluciones no eliminan por sí solas el riesgo de contagio, pero pueden contribuir a limitar la acumulación de microorganismos en interiores cuando se combinan con una buena ventilación y una correcta limpieza del equipo.

3. Limpiar los filtros después del verano
Después de varios meses de uso intensivo, septiembre es un buen momento para revisar y limpiar los filtros del aire acondicionado. El polvo y la suciedad acumulados pueden afectar tanto a la calidad del aire como al funcionamiento del propio equipo. En casa, lo más importante es seguir las indicaciones de mantenimiento del fabricante y no esperar a que aparezcan malos olores o disminuya el rendimiento. Algunos sistemas incorporan además funciones de autolimpieza que facilitan esta tarea y ayudan a mantener más limpio el interior de la unidad.

4. Evitar temperaturas muy bajas y el aire directo
El aire acondicionado no provoca los resfriados, pero los cambios bruscos de temperatura, los ambientes demasiado fríos o el aire dirigido directamente hacia el cuerpo pueden resultar molestos para las vías respiratorias. Durante estas semanas de transición, es preferible mantener una temperatura estable, en torno a 22-24 ºC, y orientar el flujo de aire para que se distribuya por la habitación en lugar de incidir directamente sobre las personas.

En una época en la que aumentan nuevamente los contactos y el tiempo que pasamos en interiores, prestar atención al aire que respiramos puede convertirse en una medida más dentro de las rutinas domésticas para reducir la circulación y acumulación de contaminantes y microorganismos en el hogar.

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