En verano hay un electrodoméstico que trabaja más que ningún otro. Lo abrimos para buscar agua fría, preparar un aperitivo improvisado, guardar la fruta, enfriar una botella de vino o comprobar si todavía queda algún helado. El frigorífico se convierte, casi sin darnos cuenta, en el verdadero centro de operaciones ...
En verano hay un electrodoméstico que trabaja más que ningún otro. Lo abrimos para buscar agua fría, preparar un aperitivo improvisado, guardar la fruta, enfriar una botella de vino o comprobar si todavía queda algún helado. El frigorífico se convierte, casi sin darnos cuenta, en el verdadero centro de operaciones de la casa. Pero, en una época en la que la cocina se enseña, se comparte y forma parte del interiorismo, ya no basta con que un frigorífico enfríe bien: también queremos que sea bonito. En este sentido, el modelo 50's style de Smeg cuenta con formas redondeadas, el tirador cromado y estética inspirada en los años cincuenta, lo que lo han convertido en uno de los diseños más reconocibles de la marca italiana.
Disponible en una amplia variedad de colores y acabados, este frigorífico puede funcionar como un punto de contraste en una cocina neutra, integrarse en espacios llenos de color o convertirse en esa pieza especial que hace que una estancia resulte mucho más personal. Quizá por eso tiene ese efecto de "objeto de diseño en Airbnb": el tipo de frigorífico que encontramos en los alojamientos más cuidados y que, al verlo, querríamos llevarnos a casa.
Un frigorífico preparado para el verano
Por dentro, este icónico frigorífico cuenta con baldas y compartimentos para organizar bebidas, alimentos frescos y todo lo necesario para una cena improvisada. Incorpora un cajón para frutas y verduras con humedad regulable, iluminación LED y un compartimento congelador interno perfecto para guardar hielo, fruta congelada o algún capricho frío. Además, su compresor inverter ayuda a reducir el ruido y las vibraciones, una ventaja especialmente interesante en cocinas abiertas al salón. Para sacarle aún más partido durante los meses de calor, Smeg propone reservar una zona para bebidas frías, preparar la fruta con antelación, utilizar recipientes transparentes y mantener una balda libre para compras o planes improvisados.
Por todo ello, este frigorífico de Smeg demuestra que el electrodoméstico más práctico del verano debe ser funcional, reconocible y capaz de cambiar por completo la personalidad de una cocina.