Para muchos, los dispositivos inteligentes llevan tiempo formando parte de la vida cotidiana: así lo demuestra el nuevo estudio de reichelt elektronik, uno de los distribuidores online de electrónica y tecnología de la información más relevantes en Europa, en el que el 75 de los españoles afirmó utilizar al menos ...
Para muchos, los dispositivos inteligentes llevan tiempo formando parte de la vida cotidiana: así lo demuestra el nuevo estudio de reichelt elektronik, uno de los distribuidores online de electrónica y tecnología de la información más relevantes en Europa, en el que el 75 de los españoles afirmó utilizar al menos un dispositivo inteligente para el hogar. Los dispositivos multimedia, como los televisores inteligentes y los aparatos de música inteligentes (65 %), son especialmente populares, seguidos de los asistentes de voz como Alexa o Google Home (50 %) y los dispositivos de limpieza como los robots aspiradores (38 %). Con diferencia, la razón más mencionada para comprar productos inteligentes es el deseo de contar con mayor comodidad en el propio hogar (47 %). Le siguen funciones prácticas como el acceso remoto a los dispositivos o la automatización de procesos (36 %), así como el entusiasmo por la tecnología y las nuevas posibilidades que brinda (29 %). La necesidad de optimizar el consumo energético, incrementar la seguridad del hogar o ahorrar costes, son también razones importantes para el 28% de la población española.
Los hogares inteligentes merecen la pena
Una clara mayoría confirma que la inversión merece la pena: el 61 % de los españoles afirma haber ahorrado dinero gracias a los dispositivos inteligentes, por ejemplo, en calefacción o electricidad. Sin embargo, los encuestados señalan una mayor comodidad (56 %) y un incremento de la eficiencia en el día a día (40%), como las ventajas más importantes, incluso por delante del potencial de ahorro (38 %). Además, una parte significativa de la población también valora la sostenibilidad (23 %). Aunque el 7 de cada 10 españoles afirma que estas soluciones les facilitan la vida, muchos no la consideran indispensable: el 48 % describe los productos inteligentes como un extra útil, pero no esencial. Además, el 1 de cada 2 usuariono quiere volverse demasiado dependiente de los dispositivos inteligentes. En general, los principales inconvenientes mencionados son los altos precios (34 %), la dependencia de la conexión a internet y del suministro eléctrico (33%), los errores o fallos que pueden dar los dispositivos (23 %) y la preocupación por la privacidad de los datos (23 %).
La seguridad desempeña un papel central
Los encuestados tienen altas expectativas en lo que respecta a los requisitos de seguridad de los productos para un hogar inteligente: el 80 % concede gran importancia a las políticas de protección de datos transparentes por parte de los fabricantes y el 78 % tanto a las actualizaciones de seguridad periódicas, como a la posibilidad de utilizar los dispositivos sin conexión. La transmisión cifrada de datos entre los dispositivos y los servidores (75 %), el procesamiento local de datos sin almacenamiento en la nube (70 %) y las certificaciones de organizaciones de seguridad independientes (73 %) también son importantes para una clara mayoría.
Al mismo tiempo, preocupaciones específicas de seguridad frenan a muchos consumidores a la hora de comprar más productos inteligentes: el 35 % teme que puedan hackearle el dispositivo o acceder sin autorización, mientras que al 34 % le preocupa el robo o el uso indebido de datos personales. El 33 % teme fallos del sistema que impliquen riesgos de seguridad y el 31 % siente inseguridad sobre cómo sus datos se utilizan o comparten.
Los hogares inteligentes se están convirtiendo en algo habitual
Tres de cada cuatro españoles utilizan dispositivos inteligentes y, según se ha demostrado, más de la mitad ha ahorrado dinero gracias a ellos. Para muchos, el hogar inteligente ya no es un territorio desconocido, sino una parte natural de la vida cotidiana. Lo que queda es una clara expectativa de los consumidores hacia el sector: mayor seguridad, transparencia y confianza. "El estudio de reichelt elektronik muestra que el hogar inteligente ha superado la fase de moda y se ha convertido en parte de la vida cotidiana en España. Las barreras en cuanto a precio, compatibilidad y facilidad de uso cada día son menores", afirma Arno Doncks, director de producto de Seguridad Doméstica y Hogar Inteligente en reichelt elektronik. "El siguiente reto está claro: quien desee aprovechar el potencial restante debe ganarse la confianza de los consumidores en materia de seguridad y protección de datos, ya que estas siguen siendo las áreas en las que existen mayores reservas por parte de los consumidores españoles".