Los errores invisibles que disparan tu factura de la luz aunque tengas electrodomésticos eficientes

Desde ajustar incorrectamente la temperatura del frigorífico hasta abusar de programas intensivos en lavadoras o lavavajillas, los llamados "errores invisibles" del día a día siguen elevando la factura doméstica. 

11/06/2026

Cada vez más hogares apuestan por electrodomésticos eficientes, pero pequeños hábitos cotidianos siguen disparando el consumo energético sin que muchos usuarios sean conscientes. Según datos de FACUA, la factura eléctrica del hogar español medio cerró 2025 en 975,88 euros anuales, un 15,5% más elevada que el año anterior y ...

Cada vez más hogares apuestan por electrodomésticos eficientes, pero pequeños hábitos cotidianos siguen disparando el consumo energético sin que muchos usuarios sean conscientes. Según datos de FACUA, la factura eléctrica del hogar español medio cerró 2025 en 975,88 euros anuales, un 15,5% más elevada que el año anterior y una de las cifras más altas registradas hasta la fecha. Para Manuel Royo, director de marketing de Beko Europe en España, la explicación ya no está solo en la tecnología, sino en los hábitos cotidianos dentro del hogar. "Cada vez más hogares apuestan por electrodomésticos eficientes y la tecnología ha avanzado notablemente en los últimos años. Pero muchos hogares siguen perdiendo dinero cada día por costumbres heredadas que aumentan el consumo sin que el usuario lo perciba" explica.

Pequeños gestos cotidianos, muchas veces realizados por costumbre, pueden tener un impacto directo en el gasto energético del hogar. Desde ajustar incorrectamente la temperatura del frigorífico hasta abusar de programas intensivos en lavadoras o lavavajillas, los llamados "errores invisibles" del día a día siguen elevando la factura doméstica sin que muchos consumidores sean conscientes de ello.

Los 5 errores que más aumentan el consumo energético

Además del impacto económico, estas prácticas también aceleran el desgaste de los aparatos y pueden provocar averías antes de tiempo.

- Temperatura demasiado baja en el frigorífico: El frigorífico es uno de los electrodomésticos que más energía consume en el hogar debido a su funcionamiento continuo. Uno de los errores más habituales es ajustar una temperatura más baja de la necesaria. El rango recomendado se sitúa en torno a los 4 °C en el compartimento de refrigeración y -18 °C en el congelador. Reducir la temperatura por debajo de estos valores no mejora la conservación de los alimentos, pero sí obliga al sistema de frío a trabajar más y elevar el consumo energético. Tecnologías como HarvestFresh™, presente en frigoríficos Beko, ayudan a conservar mejor frutas y verduras al simular el ciclo natural de la luz solar en el cajón, contribuyendo a preservar sus vitaminas durante más tiempo.

- Introducir los alimentos calientes en el frigorífico: Es una práctica habitual después de cocinar: guardar recipientes todavía calientes para ahorrar tiempo. Sin embargo, es otro hábito que incrementa el gasto energético. Al introducir alimentos calientes, el frigorífico necesita hacer un esfuerzo adicional para recuperar la temperatura interior adecuada. Dejar que los alimentos se templen antes de guardarlos, siempre respetando las pautas de seguridad alimentaria, ayuda a mejorar la eficiencia del electrodoméstico y estabilizar el consumo.

- Lavar a alta temperatura para una ropa más limpia: Otro de los errores más frecuentes es abusar de lavado a 60 °C o superiores para la ropa cotidiana. Gran parte de la energía que consume una lavadora se destina a calentar el agua, por lo que utilizar altas temperaturas de forma habitual incrementa notablemente el gasto eléctrico sin aportar beneficios reales en la mayoría de las coladas diarias. Para la ropa del día adía, los programas a 30 °C o en frío ofrecen resultados similares con menor impacto energético. También es habitual utilizar más detergente del necesario o sobrecargar el tambor, prácticas que reducen la eficacia del lavado y aumentan el desgaste del aparato. Para minimizar este impacto, soluciones como EnergySpin, presente en lavadoras Beko, permiten optimizar automáticamente el consumo energético en los programas más habituales.

- Abusar de los programas de lavado intensivo `por si acaso': El lavavajillas es uno de los electrodomésticos rodeados de más mitos. Uno de los más extendidos es que los programas intensivos garantizan mejores resultados. Los modelos actuales están diseñados para detectar el nivel real de suciedad y adaptar automáticamente el consumo de agua y energía. Reservar los ciclos intensivos solo para suciedad muy incrustada puede reducir significativamente el gasto energético y el consumo de agua a lo largo del año.

- Descuidar el mantenimiento de filtros y juntas: Filtros obstruidos, acumulación de cal o juntas deterioradas obligan a los electrodomésticos a trabajar con mayor esfuerzo y reducen su eficiencia. Un mantenimiento básico y periódico ayuda a disminuir el consumo y prolongar la vida útil de los electrodomésticos.

"Un electrodoméstico con un mantenimiento descuidado pierde eficiencia, aunque sea el modelo más avanzado del mercado. En muchos casos, una revisión básica puede evitar averías costosas o un reemplazo prematuro", concluye Manuel Royo. Porque, aunque la tecnología doméstica es hoy más eficiente que nunca, el verdadero ahorro energético sigue dependiendo en gran parte de los pequeños gestos del día a día.

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