La Inteligencia Artificial (IA) ha desembarcado en la mayoría de las esferas de la vida cotidiana. Desde el hogar hasta el entretenimiento, pasando por el trabajo, los estudios y el modelo productivo. A nivel académico, hay cierto consenso en identificar la IA como un actor de alto impacto en la ...
La Inteligencia Artificial (IA) ha desembarcado en la mayoría de las esferas de la vida cotidiana. Desde el hogar hasta el entretenimiento, pasando por el trabajo, los estudios y el modelo productivo. A nivel académico, hay cierto consenso en identificar la IA como un actor de alto impacto en la transformación social, aunque todavía existan discrepancias sobre cómo será (y está siendo) su incidencia en los mercados laborales del mundo.
A nivel social, también existe consenso sobre la capacidad de la IA para modificar el mercado laboral de un país y destruir puestos de trabajo. Así lo asegura un informe realizado por la empresa especialista en investigación de mercado Ipsos.
Según el informe, el 67% de la población mundial considera que la IA eliminará varios puestos de trabajo en su país. De hecho, esta premisa es la tercera que más consenso genera en la sociedad y la que más crece respecto al año anterior. Tan solo el consenso sobre el calentamiento global (78%) y el auge de los fenómenos meteorológicos (69%) cuentan con un porcentaje de apoyo superior a la creencia de que la IA incidirá negativamente en los mercados laborales del mundo.
Volviendo al campo científico, una investigación de la Universitat Politècnica de València (UPV) ha tratado de dimensionar el impacto real que está teniendo la IA en el mercado laboral en la actualidad. Según el informe, entre el 18% y el 22% de la ocupación en España se encuentra expuesta a la inteligencia artificial. El estudio considera que la afectación de la IA en estos puestos de trabajo es estructural, pero no implica necesariamente su desaparición. Lo que sí resulta claro es que la IA puede transformar o modificar las tareas, los procesos, la productividad o la formación requerida por los trabajadores afectados.
Por otra parte, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) se atreve a pronosticar que el 10% del empleo en España "se automatizará y desaparecerá". Entre los puestos de trabajo más proclives a decrecer por el impacto de la IA, el SEPE identifica a los agentes de viajes, los empleados de restaurantes de comida rápida, banqueros, periodistas, cajeros de supermercados, conductores de autobús y taxistas, libreros, personal de atención al cliente, secretarios y administrativos, vendedores de periódicos e imprentas, correctores de estilo, contables y administradores, operadores telefónicos y registradores de datos.
Por sectores, el SEPE identifica las actividades administrativas y los servicios auxiliares —como programación, consultoría o telecomunicaciones— como el grupo más afectado por la IA, con una automatización estimada del 18% del empleo.
Más optimistas son las previsiones del Foro Económico Mundial. Si bien este organismo internacional considera que la IA tiene el potencial de destruir 92 millones de empleos en los próximos cinco años en todo el planeta, también pronostica que la tecnología será capaz de crear 170 millones de nuevos puestos de trabajo.
Lo que resulta evidente es que la IA está suponiendo una transformación estructural de los mercados laborales en todo el mundo.
