En un contexto marcado por el debate sobre la obsolescencia programada, la durabilidad de los electrodomésticos se ha convertido en una preocupación central para los consumidores. Vida útil, reparabilidad y confiabilidad ya no son conceptos secundarios, sino criterios de compra decisivos. Miele, firma alemana especializada en electrodomésticos de alta gama, lleva ...
En un contexto marcado por el debate sobre la obsolescencia programada, la durabilidad de los electrodomésticos se ha convertido en una preocupación central para los consumidores. Vida útil, reparabilidad y confiabilidad ya no son conceptos secundarios, sino criterios de compra decisivos.
Miele, firma alemana especializada en electrodomésticos de alta gama, lleva más de un siglo desarrollando productos bajo una premisa clara: diseñados para durar. Una filosofía industrial que hoy cobra especial relevancia y que se traduce en procesos de ensayo, ingeniería y control de calidad muy por encima de los estándares del sector.
Más de 10.000 horas de pruebas (frente a las 3000 de los automóviles)
Mientras que muchos productos de consumo se prueban para ciclos de uso limitados, Miele somete sus electrodomésticos a pruebas equivalentes a una vida útil de hasta 20 años. En términos técnicos, esto se traduce en ensayos de hasta 10.000 horas de funcionamiento continuo, una cifra que permite contextualizar la exigencia del proceso: los motores de un automóvil, por ejemplo, se prueban habitualmente durante unas 3.000 horas antes de su validación.
Estos ensayos no se limitan a un único componente. Puertas, bisagras, motores, programas, resistencia de materiales y electrónica se someten a ciclos repetitivos que simulan décadas de uso real en un hogar. El objetivo no es únicamente que el producto funcione, sino que lo haga con confiabilidad sostenida a lo largo del tiempo.
La OCU lo vuelve a ratificar
Cada año, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) publica estudios sobre la durabilidad de los electrodomésticos en España. La metodología combina encuestas a millas de hogares con análisis de incidencias, reparaciones y vida útil percibida de los productos. Los resultados de 2026 vuelven a colocar a Miele como líder absoluto en durabilidad.
No es casualidad. Los electrodomésticos Miele están diseñados, probados y fabricados para resistir. Las cifras independientes solo confirman lo que la marca practica desde hace más de un siglo: confiabilidad a largo plazo.
25 años de garantía en motores: un compromiso tangible
En línea con esta visión a largo plazo, Miele refuerza su posicionamiento con una medida poco habitual en el sector: 25 años de garantía en los motores de sus lavadoras y lavavajillas equipados con motor ProfiEco. Un compromiso que no se apoya en promesas abstractas, sino en décadas de desarrollo tecnológico y validación previa.
Este tipo de garantía no solo protege al consumidor, sino que refleja una forma distinta de entender la fabricación: invertir más en ingeniería, materiales y pruebas para reducir fallos, reparaciones y sustituciones prematuras. En un momento en el que la sostenibilidad pasa también por usar menos y durante más tiempo, la durabilidad se convierte en un valor medioambiental, además de económico.
En un mercado cada vez más atento al impacto del consumo, la durabilidad deja de ser un argumento técnico para convertirse en un indicador de responsabilidad industrial. Y en ese terreno, ignorar la obsolescencia programada no es un gesto reciente, sino una filosofía que Miele lleva aplicando desde hace más de un siglo.