Con la nevera llena de sobras y los recibos de las fiestas llegando al buzón, muchos hogares sienten la cuesta de enero más que nunca. No es casualidad: según el informe Intención de Gasto en Navidad del Observatorio Cetelem, el gasto medio de los españoles durante las fiestas se ha ...
Con la nevera llena de sobras y los recibos de las fiestas llegando al buzón, muchos hogares sienten la cuesta de enero más que nunca. No es casualidad: según el informe Intención de Gasto en Navidad del Observatorio Cetelem, el gasto medio de los españoles durante las fiestas se ha situado en torno a los 580€ por persona, una cifra que refleja el esfuerzo económico realizado por los hogares y la tendencia a moderar las compras tras las celebraciones.
En este contexto, replantearse los hábitos en casa y apostar por un consumo más responsable se convierte en una necesidad. Tras las Navidades, muchos hogares revisan sus prioridades y buscan fórmulas para equilibrar el presupuesto sin renunciar al bienestar en casa. Adoptar rutinas sostenibles y eficientes no solo ayuda al medioambiente, sino que también se traduce en un ahorro real de recursos, tiempo y dinero durante los primeros meses del año.
Un hogar sostenible se construye a partir del uso responsable de los recursos: energía, agua y alimentos. Pequeños gestos diarios, como optimizar el uso de los electrodomésticos, elegir modelos más eficientes o mantenerlos en buen estado, pueden marcar una gran diferencia en el gasto mensual. En este sentido, los electrodomésticos de alta eficiencia se convierten en aliados clave para reducir el consumo sin renunciar al confort y mantener ese ahorro durante todo el año.
Partiendo de esta realidad, Manuel Royo, director de marketing de Beko Europe en España, comparte cinco hábitos prácticos para comenzar el año de forma sostenible desde el hogar.
Algunos hábitos sencillos para empezar el año ahorrando de forma sostenible
Convertir nuestro hogar en un espacio más eficiente y sostenible es una inversión a largo plazo. No solo reduce el impacto medioambiental, sino que también mejora la calidad de vida y ayuda a aliviar la cuesta de enero y las facturas del resto del año. Pequeños cambios hoy pueden suponer un gran ahorro mañana, tanto para nuestro hogar como para el planeta.