Electromarket nº 379

21 y la inestabilidad financiera. La compañía habla de una etapa de “transformación dinámica”, con la mirada puesta en 2035. Nishikawa señaló que la IA está dejando atrás la automatización del trabajo de oficina para extenderse a las operaciones sobre el terreno. La IA física llegará a sectores como la manufactura, el retail, las finanzas, la sanidad y la movilidad. Carlos Cordero, CTO de Fujitsu España, apuntó que la industria española no se encuentra tan desarrollada como la japonesa en robótica, lo que puede ralentizar la incorporación de la IA física. Hasta ahora, buena parte de la inversión se ha dirigido a desarrollar el “cerebro” de la IA. El siguiente paso consiste en trasladar esa inteligencia al mundo físico. Los robots humanoides serán una de sus primeras aplicaciones. Algunos robots ya pueden identificar productos, recogerlos y transportarlos, aunque persisten dificultades cuando se requieren habilidades motoras más precisas. Nishikawa estimó que el salto hacia tareas complejas llevará entre tres y cinco años. El cuidado será uno de los ámbitos con mayor evolución, ante el envejecimiento de la población. Afirmó que “antes de 2030 tendremos robots cuidando a las personas, y las primeras, las personas mayores”. El futuro pasa por la colaboración entre personas, agentes de IA y robots. Fujitsu cuenta ya con 80.000 usuarios activos de IA generativa y una comunidad interna de 8.000 personas, dentro de su estrategia para impulsar el trabajo conjunto entre humanos y sistemas inteligentes. Marta Valadés Gatóo, Value Engineer de Fujitsu, realizó una demostración de Aurora: Omni-channel Workplace AI, una solución para automatizar y agilizar la resolución de incidencias profesionales. Según los datos presentados, Aurora puede resolver entre un 60 % y un 75 % de las incidencias en el primer contacto, reducir hasta un 50 % los tiempos de resolución y recortar entre un 10 % y un 40 % los costes del Service Desk. Fujitsu cifra la precisión de la IA por encima del 90 %. Irene García Villoria, Deputy CTO de Fujitsu España, completó el recorrido tecnológico. Entre las novedades figuraron la IA física, con dispositivos capaces de trasladar la inteligencia artificial al mundo real, y MONAKA, el procesador de Fujitsu basado en arquitectura Arm, concebido para computación de alto rendimiento y eficiencia energética. Una nueva tienda física Muchas de estas tecnologías tendrán una aplicación directa en el retail. Jean-Marc Chammas, SVP y responsable internacional de los sectores de Retail y Manufacturing de Fujitsu, describe, en entrevista, el paso hacia una empresa de retail adaptativa. “La tecnología no está simplemente digitalizando el retail. Está cambiando dónde se toman las decisiones, con qué rapidez y en qué se basan”, asegura. La IA ya aporta valor en los precios dinámicos, la prevención del fraude, las recomendaciones personalizadas, la planificación de la demanda y la reposición. Las ofertas pueden generarse en tiempo real a partir del comportamiento y las compras anteriores de cada consumidor. Para Chammas, “los datos del retailer se convierten en un activo económico, no solo en un recurso operativo”. La tienda física no pierde protagonismo, pero sí cambia. La automatización y la IA pueden reducir esperas y ofrecer experiencias personalizadas. Chammas prevé establecimientos más conectados con el entorno digital, capaces de aportar aquello que este no puede reproducir. Cada tienda deberá identificar qué la hace relevante para sus clientes. El directivo precisa que “no existe un único formato válido para todos”. La IA agéntica, Vision AI y la IA física tendrán un peso creciente. Los agentes podrán encargarse de la reposición automática; la visión artificial convertirá lo que ocurre en el establecimiento en información utilizable en tiempo real; y los robots móviles autónomos asumirán operaciones en almacenes. Su combinación puede mejorar el inventario, el merchandising y la gestión de mercancías. Sin embargo, llevar estas aplicaciones al conjunto del negocio exige resolver problemas anteriores. Chammas advierte de que muchos proyectos parten de datos y procesos fragmentados. “Los retailers no pueden integrar la IA a escala en sus operaciones diarias si los datos y los procesos están divididos entre funciones y plataformas”, argumenta. La falta de talento interno representa otra barrera. El desafío consiste en construir una base digital sólida y flexible que conecte las operaciones comerciales con la experiencia del consumidor. La IA física llevará la automatización a sectores como la industria, el comercio y el cuidado de mayores

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