Electromarket_323

101 E n caja de cartón negra con las letras S8+ grabadas en azul, bajo la bandeja que aloja el terminal tenemos un sobre de cartón en el cual encontramos una serie de guías en papel: inicio rápido, garantía, la guía de bloqueo regional (el terminal es válido para la Unión Europea y otros países del continente que no forman parte de esta entidad), la guía de migración de datos entre teléfonos por medio del cable y el adaptador USB (del cual hablaré más adelante), y una breve guía Samsung Pay. En la parte trasera del sobre, la herramienta para abrir el compartimento de la tarjeta SIMy la microSD. Debajo de este sobre, dos adaptadores USB (uno de 1.0/2.0 Tipo A hembra a USB-C macho, y el otro de micro USB hembra a USB-C macho), el cargador, cable USB, los auriculares AKG, y los correspondientes recambios de las siliconas de estos últimos. Diseño Debo reconocer que hasta ahora no he sido un gran fan del diseño de los terminales de la multinacional surcoreana, puesto que siempre me han gustado más las formas rectangulares, angulosas, propias de los Sony Xperia, por ejemplo, en contraposición de las formas más redondas y naturales -orgánicas- de los últimos ejemplares de la gama Galaxy S. Pero, con este modelo que adopta los bordes curvos del S7 Edge aunque menos pronuncia- dos, un frontal minimalista en el que desapa- rece (literalmente; no se ve por ninguna parte) el ostentoso botón home de la parte inferior y en el cual domina la pantalla (hasta el 84% de la superficie), y una trasera elegante, con un acabado perfecto y de la que no sobresale el objetivo de la cámara, debo decir que Samsung me ha conquistado. Y doy un aviso para navegantes: no soy “un tío fácil”, pero es que la compañía surcoreana ha sabido partir de los diseños precedentes para estilizar más el terminal, y dotarlo de una ele- gancia extrema. El lateral queda rodeado por un marco metá- lico en el cual los botones sobresalen lo justo para pasar desapercibidos pero hacer notar lo suficiente su presencia para encontrarlos si los buscamos, ya sea con el tacto o mediante la vista. El compartimento para la tarjeta SIM, y en cuya bandeja también alojaremos la microSD en caso de utilizarla, lo encontramos en la parte superior, en la que también ubica el micrófono de captación del sonido ambiente para la funcionalidad de cance- lación de ruido. En la parte inferior encontramos en medio el conector USB-C, a su izquierda el conector de los auriculares, y a su derecha el micrófono y el altavoz multimedia. Una única nota discordante, reconozco que debida a que soy un principiante con las pantallas ligeramente curvadas en los extremos, es que esta me era ligeramente incómoda para teclear los caracteres que se encuentran en el borde del teclado virtual, como la Q, la A, la P, o la Ñ. No es que esto me haya llevado a más errores en la escritura que de costumbre, es más bien una sensación a la que he tenido que acostumbrarme con el tiempo de uso, desagradable pero que no ha influido para nada más en mi trabajo con el terminal. ¿Alguna pega? Sí, sin duda, el posicionamiento del lector de huellas dactilares, en la parte trasera al lado del objetivo de la cámara, una ubicación de difícil acceso y que, además, nos lleva a la posibilidad de empañar el objetivo si lo tocamos accidental- mente cuando buscamos el lector “palpando”. Puesta en marcha Tras el primer arranque, el proceso de configuración estándar no entraña ninguna dificultad, y en apenas un par de minutos podemos estar trabajando con el terminal. La personalización es sutil, manteniéndose la estructura del proceso estándar de Google con algunos añadidos y retoques menores, con una interfaz muy clara y simple. No obstante, al final del proceso, no es que tengamos la opción de entrar en nuestra cuenta Samsung o crear una en caso de que no tengamos, sino que se nos obliga a ello. Para garantizar una mayor seguridad de los datos del usuario, el teléfono encripta su almacenamiento, el cual es desencriptadome- diante nuestro PIN. Este proceso de desencriptado, realizado cada vez que arrancamos el teléfono, es también el responsable de que el arranque se demore un poco más que en el resto de terminales. También me ha ofrecido la posibilidad de configurar el desblo- queo del terminal por PIN, por contraseña, por lectura de huella dactilar, o mediante el reconocimiento facial. Una vez finalizada la configuración inicial y arrancado el sistema, este ha descargado una actualización y me ha ofrecido instalarla de forma inmediata, en horario nocturno, o programada... Os recomiendo que una vez finalizado este proceso, acudáis a la sección “Pantalla” del panel de Ajustes del teléfono para es- coger la resolución que mejor se adapte a vuestras necesidades, pudiendo elegir de entre tres posibles: HD+ (1480x720), FHD+ (2220x1080), y WQHD+ (2960x1440). Con toda la “inteligencia” de la que presume Samsung para su nuevo terminal, lo más curioso es que el S8+ ha configurado la hora automáticamente... al uso horario GMT+7, cinco horas más de la hora oficial en España, y estando la funcionalidad de fecha y hora automática. Muy curioso que, a través de la red y la geolo- calización, no haya llegado a la conclusión de que debía adaptar la zona horaria a la del país en el cual estaba funcionando... El formato de pantalla es 2:1, encajando como un guante con los contenidos de vídeo que están lanzando servicios como Netflix o Amazon

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