El rey de la casa
Desde su universalización en los hogares, el aparato electrodoméstico por excelencia ha sido el receptor de televisión. Su reinado ha sido indiscutible. En las últimas décadas hemos desviado la atención hacia otros dispositivos tecnológicos, muchas veces directamente vinculados al televisor, como los magnetoscopios primero y los DVD después, pero de nuevo los consumidores fijan su atención en este "clásico" que lleva casi un siglo acompañándonos. Nos encontramos en los albores de una nueva y gloriosa época: los televisores vuelven a llamar la atención de los consumidores de medio mundo.
Los televisores de alta definición, con sus pantallas planas, están empezando a introducirse masivamente en los hogares de todos los países desarrollados. La era del tubo catódico es historia. El heredero tiene una profundidad que ronda los diez centímetros y su diagonal de pantalla aumenta en sintonía con las economías de escala que desde hace un par de años se están produciendo en el sector. Además, el receptor en sí mismo ha dejado de ser una caja proyectora de imágenes para convertirse en un centro de ocio interactivo.
Mientras las operadoras de televisión van renovando sus equipos para grabar y emitir en alta definición, el mercado toma la delantera y no quiere esperar más. El mejor escaparate ha sido la recientemente clausurada IFA de Berlín. Allí, el negocio giraba en torno a los televisores LCD y de plasma de alta definición. Ahora la lucha se circunscribe a los lectores de discos ópticos. Los lectores HD-DVD están a punto de desembarcar en los mercados –incluido el nuestro- y la batalla por los estándares ha empezado. Toshiba lidera el formato HD-DVD, soportado por Intel y Microsoft. El gran rival es el Blu-Ray de Sony, respaldado por compañías como Philips, Panasonic o Samsung. ¿Volveremos a vivir la legendaria lucha por los formatos de vídeo VHS y Betamax?
Con independencia de todo lo anterior, el volumen de ventas actual de televisores con paneles LCD o plasma demuestra que el simple hecho de cambiar el diseño clásico de los receptores –mastodónticos por el tubo de rayos catódicos- es suficiente para provocar una gran demanda. La gente quiere un televisor grande y plano, sin esperar más.
Esta situación particular de los televisores es un fiel reflejo de la importancia actual de las Nuevas Tecnologías en el desarrollo de los mercados y de la sociedad en general. En respuesta a todo ello, les emplazamos a descubrir la nueva revista/sección incorporada a Electromarket bajo el título NT Electromarket (página 87), que da respuesta a las nuevas y específicas necesidades de información nacidas al amparo de las Nuevas Tecnologías.
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